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miércoles, 10 de octubre de 2012

NO ES UNA ENTRADA MAS.

Por primera vez, en su Historia, el llamado día de banderita, recauda dinero, por parte de Cruz Roja, para los españoles.
En mi recuerdo quedan aquellas marchas agotadoras en las que te pasabas la jornada con una hucha, pegando banderitas de la ONG, en el pecho de todo aquel que depositara una monedita por la ranura del recipiente, a modo de hucha de cartón, con su enorme cruz encarnada, que previamente repartía tu maestro.

Luego, en clase, siempre existía el que necesitaba de dos huchas, solía ser siempre una niña, y casi siempre, de las que su familia, a priori, habitaba en el estatus económico mas alto. Sus ropas, carteras y libros así lo decían.

Los había que llevaban su caja vacía. También eran siempre los mismos, los mas gamberros, los que nunca cooperaban en nada porque su manera de vivir su niñez y adolescencia, estaba por encima de ciertas “niñerias”. O que, su filosofía,  adquirida de sus mayores, les hacia afirmar que ese dinero nunca llegaba a los pobres negritos de África. De tal manera, algunos ni siquiera sacaban las huchas de la clase, para intentar receptar una sola moneda.


Hoy ha cambiado el asunto. Ahora los africanos, siempre necesitados, nos caen mas lejos si cabe.  En tiempos en los que hay que dar mas  “gracias” que nunca,  al patrono que te mantiene en tu trabajo, muchas familias españolas están instaladas en la necesidad de acudir a organizaciones como Cruz Roja u otras para alimentarse.
La precariedad, destellante en nuestras pantallas no hace tanto, de gente buscando en los contenedores de basura, allá en Grecia, amenaza con resultar ser la portada de un telediario neutral, a la hora de la sopa en nuestras casas.

Ahora es España. Ahora nos hemos instalado en la necesidad de muchos y la subsistencia de todos.
A pesar de la perseverancia de quienes nos mandan, cada vez son mas las familias que visitan los comedores sociales. Son mas los nietos que comen en casas de sus abuelos. Sus padres ahorran para otros pagos o simplemente ya no hay que ahorrar. La ayuda de organizaciones para poder dar de comer es mas necesaria y usada que nunca.

La dignidad en la cola de espera para recoger comida ya no cuenta. El extremo de la precariedad esta instalado en  nuestras nuevas vidas, mientras quienes nos manejan,  opositan para  demostrar quien la tiene mas grande a la hora de merecer culpas.
Hemos olvidado muchas cosas en tan corto espacio de tiempo. Incluso los mas gamberros que nunca hacían ni por llevarse la hucha a casa para devolverla vacía.

martes, 7 de febrero de 2012

MIEDO A TENER MIEDO.



Somos  seres frágiles.  El hombre, y la mujer para ser políticamente correcto, somos seres que padecen su propia existencia.
Nos hicieron en el miedo. En lo desconocido.  A través de nuestra Historia en este planeta, como seres racionales,  el pánico ha inundado nuestras  vidas para marcar un poder que puede llevarnos a sentirnos paralizados.

Ocurre cuando tienes miedo a lo que te pueda pasar, a vivir con cierto riesgo, a pasar malos ratos o que a nosotros o los nuestros, les pueda suceder algo.



En los últimos días, en mi entorno, hemos opositado en nuestros propios miedos. En nuestra ración de pánico que transportamos, el mismo que desde el comienzo nos inculca la sociedad en la que nos movemos, hemos vivido en el desasosiego por la perdida de confianza en personas que calaron  entre nosotros, en mi familia. Hemos jugado con los antojos que la salud nos plantea y barajamos el miedo a la situación actual en la que se mueve el movimiento económico y su realidad.

Es curioso mirar como la situaciones que pensamos limite, cambian nuestra percepción por el camino que llevamos. Ocupa sentimientos encontrados entre los que navegamos desconcertados como podemos, únicamente con la mirada puesta en camino de salir cuanto antes de este aprieto.  
El futuro pasa, de ser alentador, a ser vacilante. No encuentras sensaciones que te llenen, ni que  te colmen como lo hicieran antes.
EL desconcierto se apodera de nuestra rutina y nada de lo que sucede, encuentra interés mas espacioso que nuestro problema; el mismo del que no aceptamos consuelo ni consejos. Es nuestro problema.
 Propio, eso si, en los primeros momentos y que se abre, dejando de lado la hiel de los primeros ratos, para acercarte, porque no puedes más, a personas que aguanten tu mal.

Miedo. Tras todo ello solo hay miedo. Esa sensación que nos escupe a la realidad cuando se encuentra al acecho. No somos mas que animales con raciocinio. Nos comportamos como tales y así, cuando nuestro bienestar o supervivencia atesora riesgo, poco mas nos queda que ese miedo que nos atenaza, nos envuelve en la soledad  e invade nuestra presencia de interrogantes.

La salud, los desengaños amorosos, el trabajo, todo y mas, solo esconde miedo a seguir como somos, como queremos ser y deseamos vivir.
Vencerlo te hace persona, sin con ello atesorar valentía.

jueves, 27 de octubre de 2011

POR SI OS INTERESA.







Pues eso. Por si os interesa. Ese es el titulo que he puesto a esta ventana para quien quiera, tome importancia por ello para leer todo lo que pueda exponer en ella.
Y ahora, si alguien ha leído esto, os preguntareis el porqué. Y lo haréis envueltos en ese gesto que solemos poner cuando vemos algo extraño, enmarcando las dos maneras de asumirlo, con un grado alto de sorpresa, o con ese nivel de guasa al pensar aquello de: “ y este que es lo que instalará aquí”.
Como quiera, para que ambos perfiles os encajen, aclaro que, lo que veréis  por aquí, no serán mas que unas reflexiones de alguien a quien la curiosidad imprime carácter para enfrentarse a una pantalla en blanco y opinar de algo.
En estos tiempos en los que todos marcamos una opinión sobre todo, ¿ porque no dar rienda a la mía? . Las nuevas, que ya no son tanto, tecnologías, están ayudando a que, gente como yo,  utilicemos este tipo de plataformas, - que palabra mas técnica-, para verter opiniones, para soltar lo que pensamos o debemos de pensar sobre temas que nos interesan, o que no.            

Por ello, encontrareis mezclas de temas políticos, deportivos o culturales, mezclados con acaecimientos de mi vida cotidiana, a mi ciudad, a mi región, a mi país.
Casos, cosas, comentarios de mi y nuestra existencia. Maneras de ver la vida , aunque no sean políticamente correctas. Eso y lo que salga para mitigar, la necesidad de escribir y de expresarme.

Si consigo una lectura será un logro. Un comentario o un correo un éxito. Que alguien me siga, dejémoslo  en una ilusión.

josé antonio bola gonzález.