lunes, 13 de febrero de 2012

LA DISTRACCIÓN DEPORTIVA.


 
 

Entre los chuzos de punta de la situación económica, el español tira de la referencia deportiva para sacar sensaciones con las que disfrutar, esas que dejan de lado durante noventa minutos o el tiempo necesario para dejar de lado tanta penuria.
En pleno borrado de esos derechos que tanto tiempo costara ganar, el deporte, capitalizado por el fútbol, promete oasis que anestesian los ánimos  de tanta penuria.
Y es que la unión patria que produce el deporte, deja de lado efervescentes crisis y millones de reformas laborales en plena vorágine de perdida de empleos.
El fútbol, dentro de la droga deportiva, sacia apetitos tan inmensos que la desgracia deja de lado. Lo que no puede aliviar el consuelo de un decreto que oposita a crear empleo bajo epígrafe de la facilidad para destruirlo. Regla de tres complicada para el entendimiento que prefiere de la sencillez de la sensación placentera que produce un partido de balompié, baloncesto, tenis o cualquier choque deportivo que enfrente emociones en masa.

Dejando de lado el imposible saciado de los bancos ávidos de alimento monetario para imprimir su propia supremacía en  el sistema capitalista, entretener a las masas equivale a enmascarar por momentos la realidad. Cosa por otro lado necesaria para poder sobrellevar tanta miserable acción a la que se está sometiendo el propio País.


Dicho esto, encaremos la realidad de una necesidad que representa el ver como, el pulso entre el Barcelona y Madrid, ( y ahora hablamos como no, de fútbol), se estira en unos diez puntos clasificatorios de distancia, para dejar claro que la ley del mas fuerte en la regularidad es para los capitalinos nacionales.
 El equipo de Pep, ha desguarecido sus viajes ligueros, hasta tal punto, que dimitiendo de la normalizar  su juego fuera de su parroquia, la distancia parece infinita incluso para uno de los mejores equipos de la Historia balompédica.
Hay quien discute sobre la forma en que el entrenador catalán planteo la batalla en el Sadar.
Aquejados de campo duro, césped helado y  gélida atmósfera , los siempre elogiados en las victorias, canteranos toman imagen de culpabilidad, al momento de dar por finiquitada la liga, competición que dejaría daños colaterales en casa Barça, si el encare en la copa del Rey o las eliminatorias de la Champioms, esgrime malos balances en el futuro cercano.

Es ahí, en Europa, donde, a falta de Liga, esta el examen  culé. Pasando por Alemania, y en octavos, una formalidad complicada que la pugna pone por medio en forma de veneno competitivo.
Leverkusem como próxima piedra en el camino, no debe representar mas que lo que simbolizara justo antes de viajar a Pamplona. El equipo que ha ganado todo, sigue siendo el rival a ganar,
El propio técnico germano, alejando la pelota de la amenaza, encara el partido con la mirada puesta en “el milagro que seria ganar al Barcelona”, equipo que según este profesional, “es mejor que la selección  española”.
Como quiera, el estrés de la distancia en la competición de casa, no tiene porque ser trasladado a Europa ¿ o si?. En lontananza, la renovación de un entrenador que genera nervios en el estatus catalán, ese mas que un club, símbolo de una región donde va mas allá de un simple deporte en Cataluña.



En Madrid, aparcado el duelo contra su rival de siempre, la distancia acota la alegría, olvidando los desafíos vividos en la derrota.  Su entrenador, sin dejar de ser quien es, ahora, vive mas tranquilo una vez que el juez del tiempo lo deja a enteros definitivos ante la temporada liguera.
Su fuerza que tampoco remite en la competición europea, invita al optimismo de record en una tramo de la temporada con lunares en la Copa y Supercopa.


Y tras los mastodontes, el manada  que pasa por el interés de ver al Atletic formateado por Simeone, al Valencia preso de si mismo, pero goleando a un Sporting en busca de Clemente, un Bilbao en enigmática recaída, el Villareal escalando con el refresco Molina y así hasta contaminar con fútbol el todo de la realidad.



El opio actual  para el  pueblo, ahora se llama deporte. Se excelencia en el fútbol, y ello combina alegrías con desamparo, tristeza con incertidumbre, exaltaciones con depresión, crisis con ánimos.
Todo en unos tiempos gélidos en la esperanza y temerosos por la dependencia generada por  la hipoteca en la que se nos ha convertido la vida.
Todo se olvida cuando el balón rueda. Se trata de ese oasis en que una vez saciada la sed en dosis suficientes, nos deja en desamparo hasta el siguiente partido

martes, 7 de febrero de 2012

MIEDO A TENER MIEDO.



Somos  seres frágiles.  El hombre, y la mujer para ser políticamente correcto, somos seres que padecen su propia existencia.
Nos hicieron en el miedo. En lo desconocido.  A través de nuestra Historia en este planeta, como seres racionales,  el pánico ha inundado nuestras  vidas para marcar un poder que puede llevarnos a sentirnos paralizados.

Ocurre cuando tienes miedo a lo que te pueda pasar, a vivir con cierto riesgo, a pasar malos ratos o que a nosotros o los nuestros, les pueda suceder algo.



En los últimos días, en mi entorno, hemos opositado en nuestros propios miedos. En nuestra ración de pánico que transportamos, el mismo que desde el comienzo nos inculca la sociedad en la que nos movemos, hemos vivido en el desasosiego por la perdida de confianza en personas que calaron  entre nosotros, en mi familia. Hemos jugado con los antojos que la salud nos plantea y barajamos el miedo a la situación actual en la que se mueve el movimiento económico y su realidad.

Es curioso mirar como la situaciones que pensamos limite, cambian nuestra percepción por el camino que llevamos. Ocupa sentimientos encontrados entre los que navegamos desconcertados como podemos, únicamente con la mirada puesta en camino de salir cuanto antes de este aprieto.  
El futuro pasa, de ser alentador, a ser vacilante. No encuentras sensaciones que te llenen, ni que  te colmen como lo hicieran antes.
EL desconcierto se apodera de nuestra rutina y nada de lo que sucede, encuentra interés mas espacioso que nuestro problema; el mismo del que no aceptamos consuelo ni consejos. Es nuestro problema.
 Propio, eso si, en los primeros momentos y que se abre, dejando de lado la hiel de los primeros ratos, para acercarte, porque no puedes más, a personas que aguanten tu mal.

Miedo. Tras todo ello solo hay miedo. Esa sensación que nos escupe a la realidad cuando se encuentra al acecho. No somos mas que animales con raciocinio. Nos comportamos como tales y así, cuando nuestro bienestar o supervivencia atesora riesgo, poco mas nos queda que ese miedo que nos atenaza, nos envuelve en la soledad  e invade nuestra presencia de interrogantes.

La salud, los desengaños amorosos, el trabajo, todo y mas, solo esconde miedo a seguir como somos, como queremos ser y deseamos vivir.
Vencerlo te hace persona, sin con ello atesorar valentía.

miércoles, 1 de febrero de 2012

NEBULOSA DESESPERANTE.

En la lamentable cifra de paro que gobierna el momento actual de nuestra nación, aparecen mas de cinco millones de motivos por los que exigir soluciones a nuestros políticos. Estos, todos, enfrascados en su loca idea de salir de este momento y restar cifras a esa cantidad, por el camino de los recortes, no tendrían que tener mas objetivo en mente, que la de compaginar las medidas mas o menos desacertadas, para que la situación a la que nos han llevado, en compañía de bancos  y especuladores, pausen los millones de desgracias que se ciernen sobre nuestra sociedad. No solo recortanto, tambien aportando o realizando movimientos que oblique a quien tenga la obligación de aportar, que lo haga y el moviento circular del dinero, vuelva a fluir, si no con la misma intensidad que antes ( cosa que seguro nunca mas suceda), si con la fuerza necesaria para poder sustentar el país.
 
 
En esta nebulosa en la que se mira el ciudadano español parado, se suma el sin vivir en el que se encuentran quienes tienen, y no son pocos, sobre sus cabezas el asesino llamado despido.
Y mas allá, las situaciones de abuso por parte de la patronal, necesitada mucha y no tanto otra, a los que se están sometiendo  los trabajadores amparados en el miedo a ser despedidos en la actual coyuntura.
Nadie está pensando en ese fleco de esta crisis, en la que el mar revuelto esta dando mucha ganancia a pescadores.
 
Miles de empresas atraviesan situaciones angustiadas. Muchas. El trabajador, que en ella lucha por su puesto de trabajo, angustia su existencia ante la impotencia de saber hasta cuando y como se escritura su futuro. Ademas convive con el abuso por rebajas injustificadas de sueldo, la exigencia en el tiempo de trabajo y descansos, así como el recochineo en la contratación angustiosa que lleva a trabajar jornadas completísimas por contratos de cortas horas.
Esto está pasando como fleco de la situación de nuestra economía. Esto y mas.
¿ Quien no tiene un conocido al que, sin ser funcionario le has rebajado lo que percibía en liquido?.  ¿ Quien no sabe de alguien que esté trabajando por la mitad del importe que tendría que percibir?, ¿ No sabemos de un trabajador contratado en practicas o a tiempo parcial que, este cumpliendo a tiempo total o desempeñando la labor no precisamente de  aumento en experiencia ?.
 
Y mas casos como estos, en los que los abusos, envueltos en el miedo, están sobrellevando los trabajadores  con una disciplina impuesta por el ahogo monetario.
El trabajador español ha pasado, en los últimos meses, a ser el emigrante marroquí o sudamericano de hace unos años. El sector el que, por su necesidad recaía, lo peor del mercado, ahora es cotizado a precio de abuso. Antes, era perentorio que esos sueldos bajos, esos contratos porquería, esas situaciones fueran aceptables por el bien de nuestro estado de bienestar, que nos permitiera sentirnos mas cerca de la opulencia europea a la que nos acercamos en nuestro espejismo de país grande.
Ahora todo eso esta pasando en vísperas de una reforma laboral,  como única salida,  de la que, el Presidente de la nación, espera una huelga general, pensando como respuesta de la sociedad.
 
Para encarar el momento en el que nos encontramos, comienza a ser necesario y apremiante, que de una vez por todas y para siempre, el gobernante baje al suelo, donde el pueblo tiene el problema de su cotidianidad y encare situaciones como las que angustia a sus gobernados. Esos, que les ponen en su pedestal con sus votos.
Apremia encontrar soluciones que no recorten derechos adquiridos en siglos de lucha amparados en la desgracia de una situación tan grabe como la que se atraviesa. Encontrar el equilibrio entre ambos polos, es la única tarea para la que les hemos votado. Esa y encontrar soluciones, ya.