sábado, 26 de octubre de 2013

LA VIDA NO SIGUE IGUAL. Barcelona 2- R. Madrid 1.




Alejado de los focos de la polémica, el primer derby del la temporada 2013-14, promete mas fútbol para la siguiente prueba, aquella que depare el calendario en un futuro. 
El de esta noche, se quedó cojo en bastantes argumentos para los amantes del balompié, y escaso a la hora de aportar conclusiones. 
Prestó eso si, la imagen de la polémica, esa que durará lo que dura la semana y deja mal y buen sabor de boca en cada barrio. 

BARCELONA, 2-REAL MADRID, 1

Barcelona: Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Adriano; Xavi, Busquets, Iniesta (Song, m. 77); Messi, Fábregas (Alexis, m. 70) y Neymar (Pedro, m. 84). No utilizados: Pinto; Montoya, Puyol y Sergi Roberto.
Real Madrid: Diego López; Carvajal, Varane, Pepe, Marcelo; Khedira, Sergio Ramos (Illarramendi, m. 56), Modric; Di María (Jesé, m. 76), Bale (Benzema, m. 61) y Cristiano. No utilizados: Casillas; Arbeloa, Coentrão e Isco.
Goles: 1-0. M. 19. Neymar. 2-0. M. 78. Alexis. 2-1. M. 91. Jesé.
Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Busquets, Sergio Ramos, Adriano, Bale, Khedira, Marcelo y Cristiano.
Unos 95.000 espectadores en el Camp Nou.


Sin focos para un alejado Guardiola, con Tito solo para homenajes y la lejanía de Mou exiliado en las islas del Norte, el juego de los dos Grandes españoles esta en pleno cambio de rumbo. Ya no se mima tanto la pelota en el Barsa y la posesión, se discute a trazos, de tal manera que el peligro emana de otros factores, mientras enfrente, se oposita a enlazar jugadas que verifiquen el amplio margen que da, una de las plantillas con el mejor centro del campo que el fútbol actual puede aportar. 
¿Le falta mas a uno que a otro?, solo el futuro dirimirá el interrogante, para valorar cual es el grado de acierto en el viraje de los catalanes y la búsqueda de los madrileños. 

Compareciente con sorpresa, el equipo merengue, Ramos, hacia de tercer hombre en la medular blanca. Más contención para ese centro de campo que a cada jornada estrena combinación a la espera de la recuperación de Xavi Alonso. 
Martino presentó su once escondiendo al nueve en la persona de Fabregas, que de nuevo busca el juego oculto de líneas para lanzar a Mesi y Neymar de con sus cuchillos en la boca. Mirando la cuartilla con los onces, uno pudiera mirar a Ramos como al Busi madrileño. Sergio sabe moverse en ese espacio, pero se aceleró tanto que una tarjeta a causa de su furia lo dejo aparcado a comienzos del segundo acto, lo que permitiera que Llarramendi, tomase el timón e hilvanase mas y mejor. Ahí se manifestarían las mejores opciones blancas, con lo minutos mas vistosos en su apuesta. 

Antes, los primeros cuarenta y cinco, no prometieron nada, si no contamos ese minuto 18 en el que Neymar rompió la banda , una vez que Iniesta, en busca de su recital, aportara ese ochenta por ciento en el gol, para que, el brasileño rápido, cruzase la pelota en la portería de Diego Lopez. 
No era para menos, Neymar, que aprovecha el pase, no pudo dejar pasar el momento de marcar historia en su fichaje. Cuatrocientos millones de televidentes dan para mucho, y el Barcelona-Madrid enfrasca estas cosas. 
Roto el Madrid, que no hila nada hasta entonces, saca rabia para ordenarse hasta tal punto que, incluso Ronaldo dejó la izquierda del norte blanco y Balle, que jugo sus sesenta minutos prescritos sin más gloria que pena, insinuó su puesto por unos instantes no demasiados largos. Di Maria, se perdió en la vanguardia. 

Solo gano la espalda una vez Ronaldo a la vuelta al flanco izquierdo, a Dani Alves. Fue en un centro tras carrera, en el que prestó el balón a Kedira, para que el alemán, lo intentara ante Valdés que salio ganador en el empuje. Eso si con la ayuda de Adriano y su brazo en la caída. Pudiera o no ser penalti, depende siempre del momento y del arbitro. Ni una ni otra cosa estuvo por la labor. Fue el señero amago blanco de la primera parte, que siguió sufriendo en lo laterales hasta el final del acto. Mesi se escondió en el dorsal de Marcelo y apunto estuvo de terminar con el partido en el descanso. 

La opción Ramos era la sacrificada casi en el umbral de la segunda mitad. La tarjeta amarilla que el central internacional arrastraba y la necesidad de crear, exigió  a Ancelotti a ordenar a Illarramende dejar el chándal. 
El vasco si se encargó de tomar balón y surtir de fluidez. 
Eso hizo recular a los cules poco a poco, hasta crear un Madrid más asentado y menos inferior. La necesidad de buscar el campo abierto hizo en el  equipo blanco, un esquema mas trenzado. 
En ello, la segunda polémica se sirve en el veinticinco. Macherano desata la trenza del juego blanco cuando empuja a CR7, en el área cenca de la esquina pequeña. El juez no ve pena. La hubo. 
Un minuto mas tarde, el veintiséis un larguerazo de Bencema, que sentara a Balle, pudo dar olvido a el derrumbe de Cristiano. Eran los mejores ratos blancos. Y el Barcelona se asusta tanto que olió el riesgo de vivir sin pelota. 
Jesse  recató a Di Maria que a pesar de correr lo suyo no tuvo su noche. En el mismo instante, Iniesta recibe la enésima ovación de su carrera. Otra para pagar otro partido en la sombra de su ochenta por ciento en la victoria. 
Casi sin que el de Albacete se hubiera abrochado la chaqueta, Alexis, ese chileno desesperante que había sustituido al falso nueve Fabregas, hizo el gol de su carreta azulgrana. Cercado por la defensa merengue, se sacó una cuchara que dejó corto los casi dos metros de Diego Lopez, que pecó en exceso de distancia sobre la línea de gol. 
Un golazo a pesar de todo. Lo ensució Ronaldo protestando el penalti no pitado que solo le costará una tarjeta. No hay noticias de que un árbitro pitara un penalti ocho minutos después de haber sucedido.  
El 2-0, era el momento idóneo para dar homenaje a Neymar, su entrenador lo hizo al cambiarlo por Pedro. 
Poco mas quedaba en los diez últimos minutos, excepción  hecha de otra parada de Valdés en su salida larga del Barcelona y el gol a contragolpe de Jesse en una carrera de Ronaldo en su extremo. 
No quedaba más tiempo. Tempranero el derby, no explica mucho de quien es el favorito. Eso si, deja al campeón a seis puntos por encima de su mayúsculo competidor, que aún busca, a pesar de tanto gastado, un guión que poder seguir. 



martes, 8 de octubre de 2013

CALIDAD.


Debe ser complicado ser ministro, Se me antoja una tarea titánica llegar a ese puesto. Debes ser casi un fuera de serie en todo. Resaltar por encima de mucha competencia en la faceta para la que te nombren. Por ejemplo, si el presidente te nombra jefe de la cartera de agricultura, debes saber mas que nadie de los productos que mas produce el país al que vas a representar y por el que tus ciudadanos te van a pagar, nada mal por cierto. 
Si por otro lado, te nombran “dueño” de la cartera de economía, estarás por encima de cualquier economista, tan al tanto de todo, que debes sobresalir por encima de tanta competencia en tan importante ramo, en estas fechas  en las que nos esta tocando vivir. 
De esa manera, con tu encomiable dedicación y sabiduría, la crisis debe ser superada por el montón de mediadas que presentes a tu presidente, haciendo que este entienda que tu capacidad como ministro nos lleva por el camino de la salvación y la riqueza. 
Por todo ello, ya digo. Debe ser complicado llegar y ser ministro. 
Pero en realidad, ocasiones hay, en las que la que teoria no se cumple, y los presidentes elegidos por el pueblo, nombran a personas que, o no encajan con el puesto o que, una vez que toman la cartera y se la guardan en su armario, comienzan a volar por encima de la capacidad del ser humano para sentirse con lo pies en la tierra. 
Como si la ley de la gravedad ya no fuera con ellos, se instalan en el limbo que su puesto honorífico le otorga, con el consabido sustento de por vida, que el éxito de llegar donde estas ahora te ha otorgado. Techo tocado como ministro, es como sentarte por encima de un bien y por debajo de todo mal. 
Ese ejemplo de “soberbia” ministerial, que tanto poder ocasionará, lleva  a frases como la que hoy ha soltado nuestro ministro de Hacienda y Administraciones Públicas. El señor ministro, en una entrevista radiofónica sobre actualidad, preguntado por si las perdidas en el sector del cine, pudieran estar relacionadas con la subida sobre el IVA cultural hasta un 21% al que fuera sometido tal ramo, en una de sus primeras decisiones como ministro, ha venido a decir, sin ningún tipo de complejo, que tal vez, las perdidas no estuvieran relacionadas con el mencionado impuesto y su subida, si no con “la calidad”, de lo que se crea en España sobre ese arte. 


A la mente se me ha venido entonces, la marca España. Esa estrategia en la que tanto empeño está poniendo nuestro gobierno, con el consiguiente chorro de ese dinero tan deseado para tantas y tantas cosas que sufren muchos recortes, y que tan bien ha podido quedar con las palabras de quien   gestiona las partidas para generar el auge de esa marca España. 
Que nuestro ministro de Hacienda no solo ponga en duda, si no que, ademas asegure que la calidad de nuestro cine es baja, deja muy a las claras la teoría antes expuesta. Lebitar es de ministros. 
Me pregunto ahora cuantas películas de cine español ha ido a ver el ministros en los últimos años. Al mismo tiempo, propongo que todos nuestros políticos y ministros cobren proporcionalmente a la calidad que tengan. Ahorraríamos bastante dinero. Seguro. 

jueves, 15 de agosto de 2013

RAZÓN O VERDAD. Verdad o razón.

Es evidente lo grande que puede ser la estupidez humana. Pasamos años intentando curarnos de enfermedades, proponemos muchísimos recursos para poder alargar nuestra vida. Estudiamos el significado de estar vivo, de sentir, de amarse, de disfrutarse... En resumen de vivir el corto espacio de tiempo en el que nos han puesto en el planeta. 
Todo para mantenerse vivo, respirando, organizando la existencia de los demás y preparando la llegada de sucesivas generaciones que puedan perpetuar la especie, hasta que el sol deje de emitir vida. 


Pero la evidencia marca nuestra presencia en la Tierra. En segundos, acabamos de un puñetazo con todo, para patentar lo “imbécil” que podemos llegar a ser los humanos. 
Ayer, en Egipto, seguimos entrenando. La preparación es continua y como tal, un grano de arena mas en nuestra inmundicia como persona. 
Con nuestras religiones, pregonamos el sentido de la vida prestada por los seres superiores. Pretendemos hacer de nuestra creencia la única en el pensamiento, en las conciencias y en las maneras de vivir y organizarse. 
Con los sistemas económicos, bien sean locales o globales, imponemos un mercado que perpetúe nuestra idea, poniendo detrás, únicamente nuestro propio beneficio. 
Nuestra política, nuestro modelo como tal, es por excelencia el mejor. Tanto que debemos llevarlo al extremo de imponerlo en cualquier sitio. Sin pensar para ello que no todo es lo mismo para que todo sea igual. 
Nuestra historia así lo demuestra. En Egipto ayer, ejemplo de todo y de nada, también. 

Cuna de civilización que moviera el mundo, Egipto muerde el polvo entre la modernidad imparable y la tradición religiosa. Entre los poderes de la razón y el sentimiento, entre la verdad y la VERDAD. 
La deposición de un presidente por parte de militares, el apoyo extremo religioso a éste y la implantación de un sistema mediante la fragmentación mas trágica de su sociedad, desemboca en muertos por las calles, heridos en los hospitales y odio entre hermanos. 
Al borde de un colapso a modo de guerra civil, los disturbios ocasionados en Egipto al intentar disolver a los, “avisados” seguidores de Morsi, desencadenó una masacre entre la  policía, el ejercito y la masa que, en la calle, pide la reposición de su líder. 


La razón no encuentra el camino, y ante la mirada hacia otros sitios, al igual que pasa en Siria, Irak y otros ejemplos comunes del mundo árabe, demuestra una vez mas, lo estúpido que es el ser humano, sea cual sea el Dios al que representa y causante de haberlo puesto sobre la tierra para matarse entre ellos. 





Fotos: CNN.

miércoles, 17 de abril de 2013

UTILIDAD.


Desde hace bastante tiempo, se esta instalando, en muchas de nuestras mentes, la trágica idea de que, nuestro voto, el que depositamos cada cuatro años, tiene menos valor. Si no ninguno. O a lo peor, solo el que toma para aupar a alguien al poder.

En el juego de nuestra corta Democracia, esa que aprobamos tras muchos años en el desierto de la dictadura, un voto era contado como algo muy especial, algo mágico.


En 1978, la sociedad española, se estacionaba, con una Constitución bajo el brazo, hecha con prisas y necesaria para no perder el camino de los grandes cambios que se avecinaban en el futuro. Europa no podía vivir mas tiempo, teniendo un gran país como España bajo manto de un régimen autoritario.
Así se hizo.
Presentarse en las urnas era sagrado. Contaba la opinión de cualquiera,  de todos, sin mirar cual era su posición.
Era algo nuevo, y como tal, presentarte ante la mesa electoral y dejar tu papeleta, era algo tan importante, de una valía tan grande, valedora para cambiar el rumbo de un país y una sociedad.

Y no es que pretenda quitar peso a la voluntad del pueblo. Para nada. Pero cierto es, que, con suma diaria, el pueblo español, da menos valor a su voto.
La clase política, amodorrada por  una crisis a la que no saben poner coto. Acongojados con tanto escándalo, sin oponer otra respuesta diferente al “ y tu mas”.
Gobierno, oposición, gobiernos autónomos y locales, opositan a quedarse sin el sustento de lo que debería ser su credo. El voto y con ello el ciudadano.

Nadie se da cuenta de cual cansancio es el que tiene le español de a pie; ni que grado de hartazgo es capaz de aguantar.
Asqueados, mirando a su representante, sea cual sea, como a un aprovechado, parece ser que votar ya no da derecho a reclamar.

Exigir, soluciones a quieres nosotros hemos dalo la oportunidad de representarnos es tan democrático como el hecho de otorgarles ese mérito.  Cuando quienes están al mando de nuestro presente y organizando nuestro futuro, cree que el voto solo vale para darles el poder, esta jugando con un fuego que poco tiempo tarda en quemarle, Y lo que es peor, abrasarnos a todos con ellos.