El Cáceres, el que engloba a toda la familia del baloncesto, el que representa a un pasado no muy lejano y es epicentro de un presente como máximo exponente deportivo en la maltrecha Extremadura , se ha ganado el respeto de todos.
Su paso por Burgos, su victoria en la serie de la primera ronda eliminatoria por el ascenso a la liga Endesa , le hace ser merecedor de una dosis de gloria escrita en los hechos deportivos de la ciudad y sus gentes.
No hay quien no haya tenido en su fuero interno, que este equipo no era tan fuerte como a su inicio opositaba. La formalidad en su juego, ha sido una asignatura pendiente en toda la regular, hasta el punto de luchar en el bocinazo final, por estar en los Play-offs de ascenso, cosa que hubiera olido en demasía a fracaso con aromas envueltos en una posible desaparición que, seamos realistas, demasiada gente prefiere en la ciudad, en la provincia y en la región.
Dejado de lado el primer envite en la ciudad castellana, donde se borró durante los primeros 40 minutos de la serie, el Cáceres, ha demostrado sentirse fuerte y a gusto en la eliminatoria.
Cada partido es un mundo, cada enfrentamiento se organiza sobre los fallos del anterior, y los pequeños detalles con su manejo en los momentos claves, ha hecho de este equipo, un rival a temer en le siguiente enlace.
El segundo, fue un partido con amo desde el salto inicial. El reto de no regresar de Castilla-León con un 2-0, hizo grande a los hombres claves dela plantilla. Francis Sanchez , que recuerda al de hace unos años en Tenerife jugando este tipo de eliminatorias, ha hecho una seria aportación de la calidad que se le presupone.
Antelo ha marcado distancias e incluso Olmos, ha dejado explicita el porqué de su apuesta con minutos de expresión de alta defensa y poder bajola tabla. Eso tan necesario para que un rival como Burgos no corra. Eso y la aportación de jugadores como Cherry, Dani, Forcada , Wulliams, todos lucha y solvencia.
La primera visita al Multiusos, pudo ser la muerte de un demasiado delicado cuadro burgales. Quienes han visto en acción a Casadeval, saben que el entrenador curtido en este tipo de retos, no estuvo nunca satisfecho.
La pelota final otorgó la ventaja solo en el balance de la serie, ya que en el juego, Cáceres marcó el ritmo sin dejar de mirar a los ojos del enemigo.
El cuarto, tensó los nervios de Burgos.
Contando con el desmoronamiento de los cacereños, dejaron de lado la capacidad de superación de una corta plantilla que además dejó una rotación de aleros en la batalla anterior. Robles, es un recambio que Sánchez pide a ratos de una exigencia tal de los Play.
Burgos no contó con la garra y la extra motivación cacereña y eso le hizo tragar polvo el un cuarto partido que dejaba demasiada afilada la navaja de un desempate en el Plantío. Demasiado riesgo para todo un segundo de la clase regular.
Y ahí, otro reto, otra suma, otro juego por los pequeños detalles, otro movimiento constante de ajedrez, mas cambios de defensa a la que no supo atacar Burgos. Un ataque en sumatoria y un mirar de cara al rival ante una parroquia ruidosa y sorprendida por cada sacudida que recibía de su oponente. Cáceres, ha subido enteros en su escala de valores. No es camino completo pero si el inicio de la vereda.
Lo que ha conseguido este equipo, con la muerte de Burgos en esta serie, es ganarse un lugar en la realidad de este deporte en Cáceres.
En ambos extremos se ha visto buen baloncesto y los cinco partidos no han negado la evidencia que presentan estos sumarios. Pero Cáceres ha sido superior en el marcador de tres y en el juego de cuatro.
Aranzana, al que no se le puede negar su antigüedad en estas contingencias, sabe moverse en las eliminatorias. Sabe motivar, y sobre todo demuestra conocimiento de la realidad de los detalles que nadie aprecia pero decantan marcadores angostos.
Ahora Melilla invita a soñar, con los pies en el suelo de saber a que se juega y donde se puede estacionar.
Eso si, saber que la semifinal por el ascenso se va a vivir en el Multiusos, es todo un reto que deja a las claras que ya se ha cumplido con demasía en el objetivo pretendido hace unos meses.
Todo ello sin necesidad de que nadie venga a poner claro que el sueño es demasiado grande para “nuestras posibilidades” menos que nadie el presidente de una Federación Extremeña que como merito grande se le atribuye ocupar una butaca en el palco y una cerveza en el descanso con su consiguiente canapé.
El Cáceres y su baloncesto, dieron un paso mas en su grandeza. La gente de la “patrimonio de la Humanidad” debemos reconocérselo. El aficionado, solo vivirlo. Todos disfrutarlo.

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