miércoles, 23 de mayo de 2012

COSAS DE POLÍTICOS.


Entiende uno que la realidad es la que es. Que la cosa se encuentra como se encuentra y que todo es recortar y recordarnos que no hay ni un céntimo para nada que no sea pagar los excesos cometidos por nuestros mandatarios y contagiados a la sociedad desde años atrás. Salvar la situación, salvar la economía, salvar el país. Toda esa hecatombe de malos augurios se nos presenta cada minuto. 

Uno, es consciente de que hay partidas mucho mas importantes que subsanar, antes de soltar una cantidad importante de dinero para sufragar deporte de élite.
Mientras se deja de lado educación, sanidad y otro tipo de asistencia, el deporte no es, ni debe ser  prioritario. El baloncesto de Cáceres y su impronosticable ascenso a la ACB, tampoco. Está claro. Todos a esta hora lo sabemos. 

Tampoco es necesario que el máximo representante de nuestros políticos en cuanto al deporte regional, nos lo recuerde en plena lucha por el objetivo. 
No tiene el menor de los sentidos. Si lo que pretende es quitarse posible presión, si llegado el momento el puesto ACB fuera cacereño, ha escogido el peor de los momentos. 

Es curioso como el hecho de ser político con mando, te hace transformarte. Convertirte en un aguafiestas, sobre todo si el periodo de las elecciones te ha colocado en el puesto que tu partido te otorga. 
Eso si, después de ser elegido, porque cuando luchas por estar entre la gloria del momento de tu vida como cargo público, eres todo proyectos, todo buenas noticias y todo sonrisas. 

El momento es malo, pero cargos elegidos a dedo como Pedrera lo hace mas angustioso. ¿ Sirve de algo recordar que no van a tener dinero para ayudar en un hipotético ascenso, justo cuando se esta jugando la serie?. ¿ De verdad ayuda recordar que anteriores gobiernos dieron el 99% del presupuesto en anteriores campañas?. ¿ Seria lógico que el medico dijera al paciente enfermo, que una vez superada su grave dolencia, no tendrá dinero en su casa para vivir?. 

Angustia en demasía gente como el Director General de Deportes. Ese cargo, para el deporte y que sin tal, no tuviera necesidad de ocupar rango en la escala gubernamental. 

El pueblo, que es quien abona sueldos de directores generales, está solicitando de estos, imaginación y destreza. 
Para saber que la vida es triste solo tiene que mirar su cuenta bancaria. 


 

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