Uno, que tiene cierta capacidad de adaptación a muchas cosas, ha terminado haciendo, casi sin darme cuenta, acomodo al resultado que desde hace mucho tiempo, nos viene dando la ecuación R. Madrid-Fc Barcelona, o lo que es lo mismo, los clásicos mas clásicos de la Historia.
Y es que la opulencia, con la que los catalanes superan al equipo blanco, invita a pocas expectaciones para la poblada parroquia madrileña.
No encuentra remedio el entrenador merengue, Mohuriño, para muchos equivocado en la veredas que organiza para enfrentar riña al campeón liguero y Champions en la pasada temporada.
Y es que la opulencia, con la que los catalanes superan al equipo blanco, invita a pocas expectaciones para la poblada parroquia madrileña.
No encuentra remedio el entrenador merengue, Mohuriño, para muchos equivocado en la veredas que organiza para enfrentar riña al campeón liguero y Champions en la pasada temporada.
El luso, termina sus argumentos de las maneras que puede, menos el título de su Majestad de hace un año, el resto hizo agua.
El caso, es que, una vez planteada, a cada partido una opción no parecida a la anterior, su vecino en el banquillo opuesto, remata los partidos muy superior en muchas cosas y juego.
Lejos de las equivocadas estrategias que cada uno llevamos dentro, el esfuerzo demostrado, a nivel persona por el debatible entrenador portugues, ha sido en vano y como tal expone claramente la reciente batalla librada a modo de lance de ida en la copa del Rey.
Como en la liga, aprovechado el regalo primero, los de Guardiola no se sienten descolocados por la primera afreta en la que han colaborado ellos. Ni, siquiera no contar con el mejor Mesi les pasa factura. Tiene recursos, y sabe con gracia, que es lo que se trae entre manos y su patrón tiene como final, siempre, el mismo traje.
Tiene su estilo que ha conseguido en los últimos años y mudanzas aparte, lo lleva a rajatabla, sea cual fuera el rival y ses quien fuera quien vista la zamarra blaugrana.
No le sucede eso al Madrid. Su demostrado entrenador, oposita ante su máximo rival en cada ocasión en la que, el almanaque le presenta oportunidad, de manera diferente. Cada ocasión un estilo. Cada choque un género. Y tras todos ellos, una nebulosa de exceso de fuerza, que mal puede estar convirtiendo a jugadores con mucha calidad en estrellas pendiente de sus psicólogos cada vez que se acerca un barça-madrid.
Y dejo de lado, el argumento sobre el contrario significado que tendrían estas líneas, si el resultado hubiera terminado de manera diferente. Y lo hago por la simple y creo que clara idea, que me impone, el hecho de pensar ,que de la manera que se presentó el R. Madrid, a expensas de hecatombe total en el colectivo catalán, nunca hubiera podido ganar ese partido. Solo la importancia sobrada de algunos hombres, hizo que la goleada no rondase el ambiente de la fría noche madrileña.
No jugó mirando a los ojos de su contrario el Madrid. Salió a la espera de una jugada que le diera ventaja y la encontró bajo las piernas de Pinto. Eso fue todo. El resto poco mas que anécdotas de unos corriendo tras otros, con la única idea en mente de provocar destrucción.
Olvidada la creación ofrecida ante otros rivales, el Madrid, solo presenta pánico ante el once de Guardiola, equipo de argumentos sobrados para encontrar a goleadores defensivos como Pujol y Abidal.
Eso si; presento también aquí y ahora, algunos interrogantes, ante la lectura entre líneas que dejo en mi invocación arriba expuesta.
¿ Es la solución a tanta afrenta barcelonista, el mirar cara a cara a su rival , como por la mente de muchos está pasando? .
¿ Es esa la salida blanca? ¿ O quizás no sería peor el remedio que la enfermedad al ver y entender, el hecho de estar ante uno de los mejores equipos de la historia de este deporte llamado Fútbol, y así asimilarlo?.
A esta hora, nos queda esa duda. El partido de vuelta de esta eliminatoria copera, pudiera dar algunas opciones a modo de respuestas.
El caso, es que, una vez planteada, a cada partido una opción no parecida a la anterior, su vecino en el banquillo opuesto, remata los partidos muy superior en muchas cosas y juego.
Lejos de las equivocadas estrategias que cada uno llevamos dentro, el esfuerzo demostrado, a nivel persona por el debatible entrenador portugues, ha sido en vano y como tal expone claramente la reciente batalla librada a modo de lance de ida en la copa del Rey.
Como en la liga, aprovechado el regalo primero, los de Guardiola no se sienten descolocados por la primera afreta en la que han colaborado ellos. Ni, siquiera no contar con el mejor Mesi les pasa factura. Tiene recursos, y sabe con gracia, que es lo que se trae entre manos y su patrón tiene como final, siempre, el mismo traje.
Tiene su estilo que ha conseguido en los últimos años y mudanzas aparte, lo lleva a rajatabla, sea cual fuera el rival y ses quien fuera quien vista la zamarra blaugrana.
No le sucede eso al Madrid. Su demostrado entrenador, oposita ante su máximo rival en cada ocasión en la que, el almanaque le presenta oportunidad, de manera diferente. Cada ocasión un estilo. Cada choque un género. Y tras todos ellos, una nebulosa de exceso de fuerza, que mal puede estar convirtiendo a jugadores con mucha calidad en estrellas pendiente de sus psicólogos cada vez que se acerca un barça-madrid.
Y dejo de lado, el argumento sobre el contrario significado que tendrían estas líneas, si el resultado hubiera terminado de manera diferente. Y lo hago por la simple y creo que clara idea, que me impone, el hecho de pensar ,que de la manera que se presentó el R. Madrid, a expensas de hecatombe total en el colectivo catalán, nunca hubiera podido ganar ese partido. Solo la importancia sobrada de algunos hombres, hizo que la goleada no rondase el ambiente de la fría noche madrileña.
No jugó mirando a los ojos de su contrario el Madrid. Salió a la espera de una jugada que le diera ventaja y la encontró bajo las piernas de Pinto. Eso fue todo. El resto poco mas que anécdotas de unos corriendo tras otros, con la única idea en mente de provocar destrucción.
Olvidada la creación ofrecida ante otros rivales, el Madrid, solo presenta pánico ante el once de Guardiola, equipo de argumentos sobrados para encontrar a goleadores defensivos como Pujol y Abidal.
Eso si; presento también aquí y ahora, algunos interrogantes, ante la lectura entre líneas que dejo en mi invocación arriba expuesta.
¿ Es la solución a tanta afrenta barcelonista, el mirar cara a cara a su rival , como por la mente de muchos está pasando? .
¿ Es esa la salida blanca? ¿ O quizás no sería peor el remedio que la enfermedad al ver y entender, el hecho de estar ante uno de los mejores equipos de la historia de este deporte llamado Fútbol, y así asimilarlo?.
A esta hora, nos queda esa duda. El partido de vuelta de esta eliminatoria copera, pudiera dar algunas opciones a modo de respuestas.
Me descubro maestro, larga vida bloguera para esta nueva etapa. Ahora, te digo... Mou=MEDIATICO...Pepe=MARRULLERO...Madrid=IMPOTENTE....Barcelona=INVICTO...POR POCO TIEMPO, EL PROXIMO 0-3
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