Alejado de los focos de la polémica, el primer derby del la temporada 2013-14, promete mas fútbol para la siguiente prueba, aquella que depare el calendario en un futuro.
El de esta noche, se quedó cojo en bastantes argumentos para los amantes del balompié, y escaso a la hora de aportar conclusiones.
Prestó eso si, la imagen de la polémica, esa que durará lo que dura la semana y deja mal y buen sabor de boca en cada barrio.
BARCELONA, 2-REAL MADRID, 1
Barcelona: Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Adriano; Xavi, Busquets, Iniesta (Song, m. 77); Messi, Fábregas (Alexis, m. 70) y Neymar (Pedro, m. 84). No utilizados: Pinto; Montoya, Puyol y Sergi Roberto.
Real Madrid: Diego López; Carvajal, Varane, Pepe, Marcelo; Khedira, Sergio Ramos (Illarramendi, m. 56), Modric; Di María (Jesé, m. 76), Bale (Benzema, m. 61) y Cristiano. No utilizados: Casillas; Arbeloa, Coentrão e Isco.
Goles: 1-0. M. 19. Neymar. 2-0. M. 78. Alexis. 2-1. M. 91. Jesé.
Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Busquets, Sergio Ramos, Adriano, Bale, Khedira, Marcelo y Cristiano.
Unos 95.000 espectadores en el Camp Nou.
Sin focos para un alejado Guardiola, con Tito solo para homenajes y la lejanía de Mou exiliado en las islas del Norte, el juego de los dos Grandes españoles esta en pleno cambio de rumbo. Ya no se mima tanto la pelota en el Barsa y la posesión, se discute a trazos, de tal manera que el peligro emana de otros factores, mientras enfrente, se oposita a enlazar jugadas que verifiquen el amplio margen que da, una de las plantillas con el mejor centro del campo que el fútbol actual puede aportar.
¿Le falta mas a uno que a otro?, solo el futuro dirimirá el interrogante, para valorar cual es el grado de acierto en el viraje de los catalanes y la búsqueda de los madrileños.
Compareciente con sorpresa, el equipo merengue, Ramos, hacia de tercer hombre en la medular blanca. Más contención para ese centro de campo que a cada jornada estrena combinación a la espera de la recuperación de Xavi Alonso.
Martino presentó su once escondiendo al nueve en la persona de Fabregas, que de nuevo busca el juego oculto de líneas para lanzar a Mesi y Neymar de con sus cuchillos en la boca. Mirando la cuartilla con los onces, uno pudiera mirar a Ramos como al Busi madrileño. Sergio sabe moverse en ese espacio, pero se aceleró tanto que una tarjeta a causa de su furia lo dejo aparcado a comienzos del segundo acto, lo que permitiera que Llarramendi, tomase el timón e hilvanase mas y mejor. Ahí se manifestarían las mejores opciones blancas, con lo minutos mas vistosos en su apuesta.
Antes, los primeros cuarenta y cinco, no prometieron nada, si no contamos ese minuto 18 en el que Neymar rompió la banda , una vez que Iniesta, en busca de su recital, aportara ese ochenta por ciento en el gol, para que, el brasileño rápido, cruzase la pelota en la portería de Diego Lopez.
No era para menos, Neymar, que aprovecha el pase, no pudo dejar pasar el momento de marcar historia en su fichaje. Cuatrocientos millones de televidentes dan para mucho, y el Barcelona-Madrid enfrasca estas cosas.
Roto el Madrid, que no hila nada hasta entonces, saca rabia para ordenarse hasta tal punto que, incluso Ronaldo dejó la izquierda del norte blanco y Balle, que jugo sus sesenta minutos prescritos sin más gloria que pena, insinuó su puesto por unos instantes no demasiados largos. Di Maria, se perdió en la vanguardia.
Solo gano la espalda una vez Ronaldo a la vuelta al flanco izquierdo, a Dani Alves. Fue en un centro tras carrera, en el que prestó el balón a Kedira, para que el alemán, lo intentara ante Valdés que salio ganador en el empuje. Eso si con la ayuda de Adriano y su brazo en la caída. Pudiera o no ser penalti, depende siempre del momento y del arbitro. Ni una ni otra cosa estuvo por la labor. Fue el señero amago blanco de la primera parte, que siguió sufriendo en lo laterales hasta el final del acto. Mesi se escondió en el dorsal de Marcelo y apunto estuvo de terminar con el partido en el descanso.
La opción Ramos era la sacrificada casi en el umbral de la segunda mitad. La tarjeta amarilla que el central internacional arrastraba y la necesidad de crear, exigió a Ancelotti a ordenar a Illarramende dejar el chándal.
El vasco si se encargó de tomar balón y surtir de fluidez.
Eso hizo recular a los cules poco a poco, hasta crear un Madrid más asentado y menos inferior. La necesidad de buscar el campo abierto hizo en el equipo blanco, un esquema mas trenzado.
En ello, la segunda polémica se sirve en el veinticinco. Macherano desata la trenza del juego blanco cuando empuja a CR7, en el área cenca de la esquina pequeña. El juez no ve pena. La hubo.
Un minuto mas tarde, el veintiséis un larguerazo de Bencema, que sentara a Balle, pudo dar olvido a el derrumbe de Cristiano. Eran los mejores ratos blancos. Y el Barcelona se asusta tanto que olió el riesgo de vivir sin pelota.
Jesse recató a Di Maria que a pesar de correr lo suyo no tuvo su noche. En el mismo instante, Iniesta recibe la enésima ovación de su carrera. Otra para pagar otro partido en la sombra de su ochenta por ciento en la victoria.
Casi sin que el de Albacete se hubiera abrochado la chaqueta, Alexis, ese chileno desesperante que había sustituido al falso nueve Fabregas, hizo el gol de su carreta azulgrana. Cercado por la defensa merengue, se sacó una cuchara que dejó corto los casi dos metros de Diego Lopez, que pecó en exceso de distancia sobre la línea de gol.
Un golazo a pesar de todo. Lo ensució Ronaldo protestando el penalti no pitado que solo le costará una tarjeta. No hay noticias de que un árbitro pitara un penalti ocho minutos después de haber sucedido.
El 2-0, era el momento idóneo para dar homenaje a Neymar, su entrenador lo hizo al cambiarlo por Pedro.
Poco mas quedaba en los diez últimos minutos, excepción hecha de otra parada de Valdés en su salida larga del Barcelona y el gol a contragolpe de Jesse en una carrera de Ronaldo en su extremo.
No quedaba más tiempo. Tempranero el derby, no explica mucho de quien es el favorito. Eso si, deja al campeón a seis puntos por encima de su mayúsculo competidor, que aún busca, a pesar de tanto gastado, un guión que poder seguir.
Joder como te lo curras nono.
ResponderEliminarEn ello estamos.
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