martes, 8 de noviembre de 2011

EL DEBATE. La penultima oportunidad.



Visto el cara a cara entre los dos candidatos, llegada a la conclusión que la mayoría de los medios aporta con la victoria de quien va, “ a  arrasar”, en las urnas el siguiente día 20; confieso que me quedé igual que estaba antes de la hora y media de confrontación dialéctica que Rajoy y Rubalcaba presentaron.
He leído en algunos medios, que los candidatos empataron en palabras, en tiempo, ( cosa que roza lo normal , ya que existieron unos árbitros de baloncesto que, previo pago como si de un partido se tratase, dirigieron los momentos que cada candidato poseia); por tanto, a la hora de concertar ideas, ambos empataron. A mi, particularmente, no me ofrecieron ninguna claridad en sus ideas. Mientras uno pedía enmiendas de que hará el otro, este hacia lagunas de cualquier charco.

Si me di cuenta, de lo fácil que lo tenia el próximo presidente, a la hora de atajar los ataques a la desesperada que le mandaba, quien ya lo consideraba cabeza de gobierno de este país.
Rajoy, se fajó bien de los cortes que Rubalcaba le proponía , a la desesperada, como quien no tiene otra manera, ni otro recurso con el que luchar.
Pero estaba casi perdido de salida. A no ser que un error de su contrario que le hiciera perder, no solo los papeles, si no también, alguno votos, que no la presidencia que ya tiene segura desde hace bastantes meses.

Decía antes que, el aspirante Rubalcaba se comportó como líder de la oposición, su contrario, lo hizo como presidente. Es como si ya estuvieran al tanto, cada cual, que sitio ocuparan, tras de la jornada electoral.  
A mi, todo esto, la verdad me parece un poco sobrante. Necesario, sí, pero sobrante. No solo porque estamos hablando de un resultado ya sabido, aparte de ello, porque me da que no será tan sencillo gobernar de una manera autónoma cuando los grandes planes son marcados por la horda economista por la que transita el mundo y en especial Europa.

¿ Que decidimos entonces?, pues mucho me temo que, una manera de acatar esas ordenes, si eso es posible. Lo mejor para los españoles, será la capacidad y el grado de reactivación que aporte el próximo cambio que se avecina.
Agotado y agonizante el PSOE, emitiendo dosis de tristeza viendo como esconden a Zapatero, a pesar de este debate que 12 millones de personas siguieran en la noche de ayer, todo sigue rodando camino a un pudiente  gobierno “popular”.
 Como administrar esa opulencia, es el reto de Rajoy, su debate, el único en el que podría medirse y explicar con detalle como piensa, hacerlo no me ha aclarado nada.

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